sábado, 20 de noviembre de 2010

ANDAMARCA VIVE LA FIESTA DEL DANSAQ


Con el entusiasmo y el espíritu solidario que le es característico, el pueblo de Andamarca (Lucanas-Ayacucho) vive muy a su manera la legítima alegría de conocer que su expresión artística mayor ha sido reconocida por el mundo. En un principio sólo fueron rumores; pero al confirmarse la noticia cundió la espontánea alegría e inundó calles y plazas. Hoy, 18 de noviembre, los andamarquinos niños, jóvenes o ancianos, hombres y mujeres, han hecho un alto en sus tareas cotidianas y se han unido al festejo formando un séquito espectacular al despliegue de ocho dansaq andamarquinos, y sus respectivos maestros arpistas y violinistas. Una vez más, el canto melodioso de sus tijeras ha vencido los espacios en alas del mágico canto de la Danza de las tijeras.

No ha habido cargontes o “maisos” ahora, tampoco contratos ni “barras bravas”. El pueblo sencillo, laborioso está bailando con sus dansaq en esta viva demostración de que efectivamente la danza de las tijeras viene enraizada desde siglos en el alma andamarquina y las generaciones cuidan con celoso afán herencia tan magnífica como propia y consustancial.

El andamarquino exige que su dansaq le exponga danza, baile cadencioso, imaginativo y creador. El cuerpo es apenas el dócil instrumento con el que el dansaq teje filigranas llenas de armonía y color. El dansaq andamarquino sabe que cada “estación” tiene sus propios cánones y no se puede permitir licencias ni mezclas fuera de contexto. El “ensayo” tiene sus propios pasos o “tusuda”, igual que la “patara” o el “siu sau” o el “tipac tipac” y el “wallpa waqay”, entre otras. Y sólo cuando las “estaciones” han sido cumplidas, entonces ha aligerado sus vestimentas y ha demostrado fuerza y desprecio al dolor compitiendo hidalgamente en la estación de la “prueba”. La culminación del “atipanacuy” se ha dado en la “pasta”.

En esta ocasión, no han desafiado a la torre. Tal reto está reservado para el mes de agosto, cuando el agua nueva llegue a fecundar los campos hasta ahora mustios y macilentos, porque este año, injustificadamente, se ha condenado al pueblo a una sequía perniciosa so pretexto de mejorar el canal de Negromayo. Algún día, los culpables tendrán que enfrentar su gravísima responsabilidad. Pero, esto es harina de otro costal. Ya hablaremos.

La alegría ha sido mayor cuando todos hemos confluido en la cuadra seis de nuestra calle central, al frente mismo de la Escuela de Varones donde el entusiasta Chuspicha, maestro dansaq de los buenos, está inaugurando su “Museo de la Danza de las Tijeras”, como complemento natural de su “Escuela de Danzantes de Tijeras”, laudable iniciativa privada que debiera ser realzada e imitada, y sobre todo ayudada, porque él las sustenta con sus estrecheces y exiguos recursos.

No ha pasado tanto tiempo como para olvidar que los andamarquinos, desde ADETURC y nuestro Municipio, solicitamos que los organismos estatales otorgaran un reconocimiento oficial a nuestra Fiesta del Agua y a nuestra Danza de las Tijeras. Cuando el INC nos entregó las Resoluciones Directorales Nº 362 y 363 el año 2005, declarando como Patrimonio Cultural de la Nación a ambas expresiones de la cultura del pueblo, en la legítima alegría que vivimos como ahora, sabíamos que tal distinción no iba a quedar ahí. Sabíamos que se iba a seguir caminando. Y ahí está el resultado: el mundo reconoce a nuestra Danza de las Tijeras. ¿Maimi aqallayquipas maqlla capataz?.

Hoy, mientras seguimos bebiendo del arte singular de estos ocho jóvenes danzaq, en la cadencia de su pasos, en el canto alegre de sus tijeras y en su vigor desafiante, sentimos que, como en sus mejores tiempos, se han unido al enorme cortejo maestros de entrañable recuerdo como el viejo “saqa” Saturno Ramos, Jacinto Flores, Ignacio Inca, Simón Inca “Panqa”, Daniel, Emilio y Nicolás Inca, el “misti” Mariano Ramos, Romualdo Ramos, Alejo Huamaní, Saturno Damián, Víctor Inca, Bernabé Huamaní “Qechele” y tantos otros que dieron nombradía y pasearon por todos los pueblos, con distinción y sapiencia, los quilates de la escuela andamarquina, en el arte inmortal de la Danza de las tijeras.

viernes, 19 de noviembre de 2010

¡YAQARAQ, MASTRUY!... ¡DANSAQ PARA TODO EL MUNDO!


“A mí me gusta ver los danzantes… Pero, cuando se calatean y empiezan a comer sapos y culebras y a meterse agujas por la boca y la nariz, ya no… Yo me voy”…. (Un espectador).

Los noticieros repicaron la información: La Danza de las Tijeras y la Huaconada de Mito han sido declaradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
En el Perú existe una incontable variedad de danzas populares, de origen folklórico sin duda. La pregunta es ¿qué de especial tiene la danza de las tijeras, cuál es su nota distintiva, porqué la Unesco la ha escogido especialmente y le ha conferido semejante distinción?.... En definitiva ¿qué es, pues, la danza de las tijeras?....

En Andamarca (Lucanas-Ayacucho), las generaciones han nacido y han vivido con la danza de las tijeras. Los juegos infantiles siguen un patrón amoldado al calendario laboral de la comunidad. Por eso se juega escenificando la techa de casas, o el sembrío del maíz, la fiesta del Niño Víctor en diciembre o la fiesta del agua en agosto con sus danzantes de tijeras. Entonces, muy niños aún, bailamos la danza de las tijeras silbando o tarareando las melodías y dos dedos de nuestra mano derecha son las tijeras.

Los días 3 de mayo de cada año, el grupo humano asciende a los cerros principales y baja en hombros las Cruces hasta el atrio del templo, en cortejo precedido por el dansaq.
Pero, la expectativa popular alcanza su máximo esplendor en el mes de agosto, cuando con ansia incontenible damos la bienvenida al Agua que infundirá vida en los campos, que hasta entonces han estado en descanso, luego de haber entregado sus frutos en la cosecha de abril y mayo. El día 24 llega el agua nueva cargada de vida y la anuncia jubiloso el baile elegante y aguerrido de los dansaq. El brillo de sus tijeras vence los espacios y esparce su melodioso mensaje a todos los confines de la tierra.

“El dansaq es andamarquino, - decimos los antamarkas -, porque Andamarca es cuna del dansaq”, repetimos con orgullo. Y debe ser así porque las aulas de aprendizaje, las catedrales de formación están aquí, en Pusa Huayqo, en Poqa, en Pachap Mancan. Tras años de disciplinado estudio y práctica, los nuevos dansaq reciben la “autorización” de los Aukis y Wamanis protectores y salen a desplegar su arte en las plazas de los pueblos. Previamente, las sirenas han infundido su aliento y voz melodiosa e indoblegable a las hojas hembra y macho de sus tijeras.

¿Qué es, pues, la danza de las tijeras?... Para el andamarquino es comunión íntima con la madre naturaleza. El dansaq es un personaje escogido, marcado, señalado desde sus más remotos orígenes para un ministerio muy especial. Por eso, el dansaq se forma. Desde muy niño ingresa bajo la tutela del maestro que se responsabiliza de transmitirle los principios básicos y los secretos que aprendió de otros maestros también. Cuando juzgue que el discípulo está listo, le conducirá a los encuentros con las fuerzas superiores, los Apus y Wamanis, quienes, luego de pactar “los contratos”, le acompañarán cada vez que cumplan su misión, danzando y compitiendo en los pueblos.

Don Cirilo Inca Flores es un maestro dansaq. Con 90 años de edad a cuestas es el patrimonio viviente de la Danza de las tijeras de Andamarca. El maestro Cirilo ya ni recuerda en cuántas plazas, grandes o pequeñas, ha mostrado su arte dancístico y por supuesto, ha competido con los más calificados maestros de su época. Porque la danza de las tijeras es baile primoroso, galano despliegue de coordinación artística entre todas las partes del cuerpo, especialmente los pies, pero también es competencia, es enfrentamiento, es atipanakuy.
Y don Cirilo dice: “El dansaq no es el saltimbanqui del barrio, el dansaq no es el consuelo barato de las plateas. El dansaq es un sacerdote que trata con nuestras divinidades, nuestros Aukis y Wamanis. Por eso, su vida debe teñirse de una mística especial… Es un representante de las fuerzas mayores y, por eso, debe revestir su arte de dignidad y solvencia…” (Ex “Cirilo Dansaq, conversaciones con un Maestro”. Carlos W. Herrera Alfaro-Año 2000). (Un tiempo después, logramos grabar un video -en condiciones muy rudimentarias -, de los principales pasos o “estaciones” con el baile del viejo maestro. De alguna manera, también publicamos dicho video testimonial con el nombre “Sesiones de Danza Mayor con el Maestro Cirilo Apu Inca”).

Primer otrosí: A propósito, ¿sería mucho pedir, se desbalancearía el Presupuesto Nacional si el Estado peruano concediera siquiera una pequeña pensión de gracia a este anciano que ha dedicado su vida a difundir el arte que ahora reconoce la humanidad?...

La danza de las tijeras, desde esta Declaración de la UNESCO, será distinguida en el mundo entero como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Motivo de sentida y legítima alegría del pueblo que todavía sabe comprender, respetar y conservar sus tradiciones, sus rituales, las enseñanzas y tradiciones transmitidas de generación en generación. Se desbordará el júbilo popular, no cabe duda. Escucharemos también voces enorgullecidas que nos repetirán: Yo lo hice. Gracias a mí… Y no faltarán las conferencias y disertaciones de los estudiosos que sólo conocen las tragaderas de sapos y espadines, en la mayoría de casos. ¿Quién más autorizado para hablar de la Danza de Tijeras que el mismo dansaq?.

Los andamarquinos, con la mayor sencillez, recordamos que hace algunos años, desde nuestra modesta ADETURC “ASOCIACION PARA EL DESARROLLO DEL TURISMO Y LA CULTURA EN ANDAMARCA” trabajamos con el Municipio de entonces, la idea de solicitar al Instituto Nacional de Cultura un reconocimiento especial para la Danza de las Tijeras y para nuestra Fiesta del Agua. Y recordamos, asimismo, que dicha iniciativa fue coronada cuando el INC expidió las Resoluciones Directorales Nºs 362 y 363-INC-2005 declarándolas Patrimonio Cultural de la Nación. En Andamarca, felizmente, se vienen concretando, asimismo, iniciativas privadas como la Escuela de Danzantes de Tijera que conduce nuestro compoblano el maestro dansaq Froylán Ramos CHUSPICHA, por desgracia impedido de bailar en las plazas públicas debido a problemas de salud. Con exiguos medios a su alcance, en condiciones harto precarias, está alcanzando sus experiencias y enseñanzas a niños y jóvenes llamados al arte. Ha seguido trabajando y en estos días también estará abriendo al público un Museo de la Danza de las tijeras. Desde ADETURC estamos tratando de ayudarle, a pesar de ser cortas nuestras posibilidades. Ojalá pronto lleguemos a publicar sus memorias, compromiso que hemos asumido con él.

El tiempo ha corrido indetenible. Cuán lejanos parecen los días en que nuestro profesor don Teófanes Gallegos Lara nos contaba los recuerdos de su natal San Juan de Lucanas, donde había compartido años de su niñez con José María Arguedas, nuestro Amauta mayor. Transcribamos algunas de sus reflexiones: “Manifestaciones artísticas: Veíamos los Danzantes de tijeras desde niños. Pasábamos hasta noches enteras tras de ellos. El, (José María) tenía un afecto y una afición tremenda, como la tengo yo hasta ahora… Había un danzante que se llamaba Rasu Ñiti. No era de Puquio, ni de Chilques, era un famoso danzante…. Supongo que se inspiró en él para escribir “La Agonía de Rasu Ñiti”… (Ex: “Gaceta Andamarquina”-Nº 3- OCTUBRE-NOVIEMBRE 1981).

El reconocimiento mundial a nuestra danza de tijeras nos enorgullece. Pero también nos plantea la necesaria y acuciante pregunta: ¿Y ahora, qué?. El título está legítimamente ganado, pero ¿cuál es la obligación o el compromiso que conlleva?... ¿Podremos seguir hablando de “Identidad” mientras vemos con impotencia cómo la danza de las tijeras se va “chichizando” poco a poco?... ¿Qué son sino las “fusiones”, las warmi dansaq - danzantes mujeres, y las sucesivas variantes que va imponiendo el afán comercializador o el mercadeo, en los espectáculos presentados sobre todo en Lima?...

Recordamos, con esperanza, que en la década del 70, nuestro distinguido amigo el Dr. Juan Ossio, actual Ministro de Cultura, fue “cuyaq” (invitado de honor) del profesor don Teófanes Gallegos en Andamarca, cuando le tocó “pasar” el cargo de Danzante Mayor de Negromayo. Ha conocido entonces la danza de las tijeras en todo su esplendor, sin “arreglitos” ni “retoques”. Recordamos, también que, por una deferencia especial, el maestro dansaq Albicha bailó la estación de la Agonía en su cabal versión. Los dansaq, difícilmente o casi nunca, exponen este cuadro, porque es la despedida, el cambio final, como lo relatara el gran maestro José María Arguedas.

Segundo otrosí: En este escrito estamos hablando del dansaq de Andamarca, de Lucanas, del sur de Ayacucho. Sabemos que también se practica esta danza en Huancavelica y las partes altas de Arequipa. No conocemos sus interioridades, pero la respetamos y valoramos en su integridad.

(Post scriptum: La obra “Cirilo Dansaq, Conversaciones con un maestro” y el video “Qapia Poqoy Tusuda-Sesiones de Danza Mayor con el Maestro Cirilo Apu Inca”, pueden ser revisadas en INVERSIONES FERREL, Av. Petit Thouars Nº 931-Lima, o en ADETURC, Casa de la Cultura, Plaza de Armas-Andamarca).

domingo, 26 de septiembre de 2010

CONVERSACIONES CON DON JOSE MARIA


Don Teófanes Froylán Gallegos Lara nació en San Juan de Lucanas, en 1913. El año 1920 conoció a José María Arguedas, porque éste fue a vivir allí. Durante cinco o seis inolvidables años, compartieron los mismos asientos durante las primeras experiencias escolares y, sobre todo, forjaron una amistad tan entrañable que sólo la muerte pudo truncar.

Don Teofita cumplió eficiente labor como profesor en mi pueblo. Con mis alumnos del Colegio Nacional de Andamarca (1975), dimos a conocer algunas estampas de sus vivencias con Arguedas, en un Boletín que editábamos a mimeógrafo. El artículo de marras, fue a su vez, reproducido por publicaciones de importancia universitaria y nacional. De aquellos años, he encontrado entre mis papeles, (salvados no sé cómo de la barbarie terrorista) algunos recuerdos de don Teófanes, referidos mayormente a la obra literaria de José María.

1. En la Revista RUNA, publicación del INC, en su edición Nº 6 de noviembre-diciembre de 1977, pg. 11, el señor Moisés Arroyo, dice lo siguiente: “José María Arguedas fugó de la casa paterna y se refugió en una hacienda que está en la provincia de Puquio, la hacienda Viseca… La abuela paterna de Arguedas casó en segundas nupcias con Peñafiel, propietario de Viseca…, por eso Arguedas corre a refugiarse con su abuela…, él era casi un autodidacta y su abuela fue su maestra y le enseñó a leer…”

DON TEOFA: NO!. Ni se fugó ni se refugió… José María, Pepe como le llamábamos, iba a Viseca de vez en cuando, a visitar a su tío don José Perea, que estaba casado con doña Zoila Peñafiel, una de las propietarias de la hacienda Viseca que está en los bajíos de San Juan. Don José Perea, era hermano del Dr. Víctor Manuel Arguedas, padre de José María. Eran hermanos de madre solamente. Y Zoila Peñafiel era hermana de Carlos Peñafiel, propietarios ambos de Viseca. Como a Pepe le gustaba mucho el campo, la siembra, estar con los peones, dormir en la chacra, siempre iba a Viseca… Estuvimos en la Escuela, aprendimos a leer y escribir con nuestra maestra Nieves Bedriñana y luego su hermana Estela. Nos llegamos a querer y comprender tanto que vivíamos como hermanos…

2. Sobre Rendón Willka, de “Todas las sangres”…

En la Escuela no había un Rendón. Sí había un Fermín Rendón, que vivía en el Barrio de Santa Bárbara. Pero no estudió en la Escuela, ni estuvo con nosotros…

3. Viseca y Justina…

Es muy cierto lo del cuento “Warma Kuyay”. El se enamoró de la Justina, la sirviente de don Carlos. El estaba locamente enamorado, pues era sumamente romántico y, al ver que el peón (el Kutu) le hacía los amores, él sufría sin poder hacer nada, porque ante un hombre… El era todavía un niño. Sin embargo, estaba enamorado. Por eso cantaba: “Noche de luna en la quebrada de Viseca, pobre palomita por dónde has venido, buscando la arena, por Dios, por los suelos…” El Witron era una construcción hecha de piedras de alaymosca, en forma de un cuadrado como un depósito, donde se guardaba la paja, la chala, etc…

4. Lucanas india, mamay doña Caytanaman…


Doña Cayetana era la sirvienta de doña Grimanesa Arangoitia, casada con don Víctor Manuel Arguedas. Cayetana lo quería bastante a José María, lo atendía, lo hacía comer en la cocina. Cayetana siempre velaba por ellos, por su hermano Arístides más. Posteriormente, José María nunca se olvidó de Cayetana… Le enviaba sus libros para que vendiéndolos pudiera mantenerse. Igual le mandaba regalos. Siempre le guardó un afecto especial. Yo mismo fui conductor de sus regalos para Cayetana, en algunas ocasiones.

5. Manifestaciones artísticas…

Veíamos los Danzantes de tijeras desde niños. Pasábamos hasta noches enteras tras de ellos. El, tenía un afecto y una afición tremenda, como la tengo yo hasta ahora… Había un danzante que se llamaba Rasu Ñiti. No era de Puquio ni de Chilques, era un famoso danzante… Supongo que se inspiró en él para escribir “La agonía de Rasu Ñiti”…

6. Teofacha y su vaca, la “Gringacha”…

Bueno, es cierto que yo tenía la vaca “Gringacha”. La vaca hacía daño a veces y la llevaban al coso o al corral de la dueña de los pastales, doña Grimanesa. Muchas veces, yo invitaba a José María a tomar leche a mi casa y, como él dice, arreábamos a la Gringacha, por un camino llamado Oqe Oqe y subíamos la cuesta agarrándonos de su cola…

7. Arguedas, alumno…

Era juguetón, muy reilón. Sirempre estaba riéndose, siempre alegre, en los paseos, en el “cuchi mansay”… Dentro de clase éramos, por entonces, más serios, más formales, había más disciplina, claro que un poco traviesos, pero no tanto… Posiblemente, él guardaría sus sentimientos para sus adentros, pero a solas, o cuando conversaba conmigo o con su hermano. En la escuela, era siempre juguetón, reilón, cualidad que siempre tuvo hasta los últimos días de su vida. Posiblemente, él en sus adentros sufría por esa vida de huérfano… Jugábamos tartafondo, el wikullo, el mundo, el payaso, las espiguas. También se trompeaba algunas veces. Ganaba, también perdía… Era amante al box. Inclusive, cuando años más tarde, regresó a Puquio, me regaló un par de guantes y me enseñó un poco de boxeo, ciertas poses, maneras de boxear… Le gustaba el box. En Lima siempre estaba en las peleas internacionales, sabía los pesos y todas esas cosas del deporte de los puños…

8. El paisaje: San Juan…

San Juan es un distrito muy antiguo, antes capital de la provincia de Lucanas… Tiene varios anexos, que son: Aqola, Uteq y Pampahuasi que está en las punas… Como sitios pintorescos: Santa Bárbara, que es una pequeña colina que está junto al pueblo, donde íbamos de paseo. Viseca es una hacienda de los hermanos Peñafiel, que está en los bajíos, aún más abajo que el pueblo de Uteq, donde actualmente están las minas… La pampa de Uteq que era el granero de San Juan, producía muy buen maíz. Actualmente toda esta pampa está cubierta de relave… Esa pampa tan hermosa, una tierra ubérrima…

9. El Reparto de Aguas…

El Repartidor de Aguas o Mandón, era uno solo para todo el año. Todos los domingos, en la plaza de Armas, repartía el agua para la semana. Todos los regantes iban a pedir agua, como actualmente todavía se hace en Puquio, Lucanas y otros pueblos… Todos se disputaban. Era un bullicio tremendo. Como también mi mamá iba a pedir agua, estábamos siempre viendo con José María, su hermano Arístides y otros muchachos de la escuela… Realmente, que haya muerto Pantaleoncha, Pantacha como le decíamos nosotros, en algún Reparto de Aguas, no. Es un personaje real, por supuesto. No era escolero. Era un comunero de Aqola, se llamaba Pantaleón Montoya. Era muy hablador. Siempre andaba con los curas. Antes iban a lomo de bestia hasta Huamanga… Una vez, después de esos viajes, Pantacha regresó diciendo: “Ya soy Párroco de Luricocha, así es que soy cura”. Era muy gracioso, conversador… Todo cura que llegaba, él se presentaba inmediatamente, era muy servicial…

10. La separación…

José María salió primero de San Juan… Como su padre fue cambiado de la Judicatura, se marcharon, pero no me dijo a dónde… Su esposa se quedó, no viajó con ellos; como tenía sus propiedades, sus chacras… Ella murió últimamente en Lima. Conoció, por supuesto que conoció la fama de Arguedas como escritor e intelectual… Ya jovencito, yo visitaba a la señora. Era muy buena conmigo…

11. El reencuentro en Lima…

Yo contaba más o menos con 22 ó 23 años, Pepe era mayor que yo por dos años… No me refirió dónde había estado todos esos años… Sé que estudió en Abancay, después en Ica y finalmente, en San Marcos, en Lima… Yo integraba, como quenista, un Conjunto de música folklórica. Tocábamos en Radio Nacional y Radio Central. José María siempre andaba con nosotros, aconsejándonos, guiándonos y representándonos… Cantaba. Nunca bebía licor, aún cuando era capaz de amanecerse, haciendo música con nosotros…

12. Recuerdos, recuerdos, recuerdos…

Yo conocí al Dr. Víctor Manuel, su padre. Una vez, fue a mi casa, en compañía del cura Marcelino Prado, a felicitar a mi mamá por un discurso muy elocuente que yo había pronunciado, sin jactancia. Siempre Arístides, Pepe y yo, como también los otros muchachos, interveníamos en las actuaciones… Ya la profesora sabe quiénes son los más predispuestos, ¿no?... Arístides era más aficionado a escribir. Hacíamos composiciones, cuentos, etc. Lamentablemente, no guardo nada de esa época… También Bankucha salía en las actuaciones, de modo que no sólo descollaba como wikullero… También nosotros le ganábamos en las competencias, para atravesar con el wikullo el río Wallpamayo desde Wanupata, o también el eucalipto… Había un altísimo eucalipto en el cementerio. Desde la esquina debíamos arrojar el wikullo… Unas veces ganaba Pepe, otras yo o Bankucha… Lo de “wiksa” (barrigón) le decía Bankucha, no porque fuera gordito. Pepe tenía una contextura media, ni gordo ni flaco. Wiksa es un insulto quechua que se dice a los chicos, como decirle “punsa”… Pablo o Felipe Maywa, era cornetero. Era de Aqola. Puza era de Uteq. Eran los comuneros más caracterizados y circunspectos de su grupo. Siempre tratábamos con ellos. Tal vez por eso los recuerda en “Los ríos profundos”. La rivalidad entre comunidades solamente se daba en las fiestas. En los danzantes, por ejemplo, los de Aqola sacaban un atajo. Entonces, había un contrapunteo con el atajo de San Juan. “Señoaqola” les decíamos. Ellos eran muy guapos, muy impetuosos, venían con sus danzantes, muy desafiantes. Pero, ello ocurría solamente en las fiestas, como repito…
Los Peñafiel de Viseca, eran de procedencia ecuatoriana, por eso les decíamos “monos”… en nuestros encuentros en Lima, a José María le gustaba mucho hablar y cantar en quechua. Sobre todo, los insultos en quechua eran su especialidad. Era todo un maestro. Tenía una gran colección de tales insultos… a mí, me ganaba siempre…

martes, 31 de agosto de 2010

VESTUARIO DE LOS DANSAQ, EN LOS OJOS DEL MUNDO


El mes de agosto está dedicado al agua en Andamarca y, en su homenaje se cumple una serie de ritualidades ancestrales desde el primer día. El período que va del 20 al 27, es la semana central en la que el pueblo vive su inolvidable Fiesta del Agua, declarada Patrimonio Cultural. Numerosos eventos se van sucediendo sin descanso y alcanzan su climax los días 24 y 25. En otra oportunidad nos explayaremos y contaremos cómo es la “Fiesta de la Sequia” en nuestro pueblo.

Como quiera que los Apus y Wamanis indicaron otros rumbos a mi peregrinaje, no pude participar de manera presencial en esta celebración, que acaba de culminar. REcordaba, sin embargo, que el personaje central, el que acapara la atención de propios y extraños es el Dansaq, sacerdote intermediario entre el pueblo y las divinidades. El agua nueva llega precedida por el baile espectacular y desafiante de los Dansaq. Es indiscutible que su arte ha llegado a difundirse hasta a niveles internacionales y que, por desgracia, también ha llegado a extremos intolerables de distorsión y mercadeo en algunas ocasiones.

Muy a cuento la noticia difundida con gran aparato hace algunas semanas: los patrocinadores peruanos del evento Miss Mundo (creo que así se llama), presentaron la iluminada idea de llevar la vestimenta del dansaq a este certamen, como una gran realización nacionalista y de recuperación de nuestra identidad. Es el caso que, en el curso del evento, las candidatas deben lucir un vestuario típico de su país, en uno de los desfiles de calificación. Nuestra Miss Perú luciría la vestimenta de dansaq de tijeras, estilizado por supuesto, para que no quedaran ocultos sus encantos naturales. El argumento que decidió su elección entre tantos miles de trajes típicos existentes a lo largo y ancho de nuestra patria, fue uno muy simple: Como quiera que la Danza de las Tijeras es conocida en el mundo entero desde hace muchos años e identifica al arte de nuestro Perú, pues la ocasión se presentaba pintada e inmejorable. Es bueno recordar que en la versión del año pasado, nuestra Miss Perú lució una vestimenta del altiplano, provocando las iras del gobernante boliviano.

El razonamiento de los patrocinadores peruanos no carece de justeza, pero olvida un detalle crucial: el vestuario de dansaq de tijeras lo lucen solamente los dansaq QUE SON VARONES. Por eso, cuando conocí la información, me jalé los pocos pelos que me van quedando y pensé ¡qué extremos todavía nos tocará ver, Dios Santo!... Algunos organizadores de parrilladas en la gran Lima ya habían puesto a prueba nuestra capacidad de contemporización cuando, hasta hace poco, pretendieron imponer a danzantes de tijeras ¡MUJERES!... Algo contra toda racionalidad, y no porque la mujer carezca de capacidad, sino porque esta traslación de roles significa absoluto irrespeto a la esencia y fundamentos de la Danza de las Tijeras. Es bueno recordar que este baile ancestral, antes que ser un espectáculo barato de plateas,- como alguna vez nos dijo el viejo maestro Cirilo Inca -, es una función sacerdotal cumplida por varones que emulan la tarea de Juan Choqne desde que iniciara el Taki Onqoy en nuestras tierras. Los dansaq cumplen un ministerio y desde sus inicios, siempre fueron varones.

No somos dogmáticos ni machistas. Simplemente pensamos que con estas distorsiones, nos estamos saltando alegremente a la garrocha todo el fundamento ideológico y religioso si se quiere de nuestro pueblo a través de su historia. Las ideas mágico religiosas de las colectividades se han forjado desde los primeros tiempos de su enfrentamiento con la madre naturaleza, y como tales deben ser respetadas. ¿Cómo es que osamos, entonces, acomodar las cosas a nuestra mejor conveniencia?...Las mujeres son las ayudantes de Juan Choqne, quien se presentaba asistido por dos de ellas, curiosamente nombradas como las devotas acompañantes de Cristo durante su ministerio en la tierra. El dansaq de Huancavelica, en tal línea, incluye en su cortejo a mujeres que bailan, como waylías, con su pañuelo y con melodías distintas a los del dansaq. Es otra cosa.
La función de relación que cumple el sacerdote andino, el dansaq, entre la tierra, el Kay Pacha y las fuerzas superiores, es confiada solamente al varón escogido, preparado y autorizado en las grandes caídas de agua o en lugares muy especiales. El dansaq baila solo y enfrenta todas las pruebas de resistencia al dolor, también solo. Las “mujeres dansaq” carecen de cualquier tipo de autorización, no han celebrado “el contrato” y se autotorturan injustificadamente, en su afán de ganarse algunos aplausos y también algunos soles, sin duda. En tal escenario, ¿deberíamos aplaudir al estilista que pensó deslumbrar la atención mundial, promocionando la vestimenta del Dansaq, exhibiéndola en el cuerpo de una bella mujer, diciéndole al mundo entero que en el Perú, esta vestimenta en usada por las mujeres danzantes, lo cual es sólo una fantasía fuera de toda cordura?.

Otra cosa: los adornitos, los mil colores, las telas y las grecas brillosas son introducciones de los jóvenes dansaq preparados en Villa el Salvador. El maestro Cirilo Inca, nuestro dansaq vivo, ha descrito los vestuarios de los verdaderos dansaq como muy austeros. Si bien menciona algunos grabados y toscos bordados, representando las figuras de cóndores o culebras, nombra sólo colores más serios, imponentes, nada chillones. La modernización de la ropa del dansaq se explica por el florecimiento de la artesanía del bordado en Lima. La incontable cantidad de artistas que cantan acompañadas por arpa norteña ya no saben qué colores más añadir en sus vestuarios para distinguirse. Nuestros jóvenes danzantes, también están recurriendo a ellos y cada vez con más frecuencia, los vestuarios están colmándose de cintillos y flecos de mil colores. Hacen bordar sus nombres de batalla y sus lugares de origen con la mayor aparatosidad. Me imagino que tanto oropel y chafalonía hayan impresionado a los responsables peruanos del concurso Miss Mundo quienes, con la mejor intención, tomaron acuerdo tan equívoco e injustificado, que nosotros objetamos de plano, por supuesto.

miércoles, 4 de agosto de 2010

AHORA QUE TODO ES FUTBOL...¡CAMPEONATOS ... LOS NUESTROS!...2a. Parte


Estamos en deuda... Con el tráfago de eventos que han ocurrido en nuestra existencia, vinimos postergando la parte complementaria del relato que sobre el desarrollo del futbol en Andamarca habíamos empezado a presentar todavía en el mes de junio. El refrancito es tan antiguo como utilizado y no por ello, menos cierto: Más vale tarde que nunca. Caychallam tay...

 Oye, compadre Pato, cómo le contestas así pues a mi casi suegro.

Es el Presidente de la Liga, festejándole la ocurrencia de hace un rato. Y con ese tono zumbón que lo caracteriza, el popular Arias responde:

 Pero, yo no he mentido cumpa. ¡Vale el saber!, ¿sí o no?. Este año, Alianza va a completar el cuarto campeonato y al próximo, el quinto. Después no nos presentamos. Para qué ya, si no tenemos rival. ¡Vale el saber!, ¿sí o no?.

Y la risa es el pretexto ideal para que el buen “Alma”, también profesor, recuerde que el calorcito está provocando:

 Ya, pues, Pato, tócame la puerta.

Un buen vaso de la espumante es una necesidad nacional. Lástima que la señora presidenta del Ugarte, club en el que juega el de la sedienta iniciativa, lo jala y le dice:

 No, nada de espumantes, hasta que ganes el partido. Entonces nos pondremos las cajitas. Antes de jugar no. Este Pato queriendo hacer tomar a mis jugadores, ¿no?.

El desafío cervecero habrá de postergarse. El clásico de clásicos, el partido de la muerte, el del año, está por librarse ya. Hoy día, hasta las viejecitas han venido, porque no se quieren perder tan fenomenal encuentro. ¡Alianza contra Ugarte!. Las apuestas van y vienen. Algunos se están comiendo las uñas de puro nerviosismo, mientras los delegados y entrenadores ultiman los preparativos. Los gritos de las barras colman el espacio:

 ¿Quién es el mamá?!!
 ¡Ugarte!!
 ¿Quién es la papá?!!
 ¡Alianza!!
 ¡Arriba Alianza!
 ¡Ayayay!

Desde las primeras incursiones del fútbol, marcadas en aquellos heroicos partidos qalachakichas, han pasado muchos años. Ahora, el Estadio está mejor presentado, se han hecho trabajos de aplanamiento, los arcos también son fijos, con tubos gruesos de fierro, asegurados con cemento. El Campeonato se está disputando entre 20 equipos participantes, todos con jugadores debidamente registrados en sus fichas, con carnets, con fotografía. Un mes antes, el señor presidente de la Liga ha invitado a todos los clubes a las reuniones de organización. En arduas sesiones libradas en el Salón Consistorial del Municipio, se ha discutido las Bases, el Reglamento, y se han nombrado las comisiones respectivas para todas las actividades, incluídas las de inauguración y clausura.
Uno de los puntos de mayor discusión ha sido el referido a la “nacionalidad” de los jugadores. Los “extremistas” insistieron para que no se permitiera ningún jugador extranjero: todos debían ser andamarquinos. Neto a neto, “ñato a ñato”. Otros hablaban de la necesaria oportunidad del intercambio, que era positivo que vinieran buenos jugadores de otros lugares. En fin. Ha ganado la idea intermedia y se ha permitido la inclusión de sólo tres jugadores ajenos. Naturalmente, es aceptado que los hijos de andamarquinos también lo son, así hubieren nacido en otras regiones. Igual calidad alcanzan los yernos y parientes muy directos. Todo bien detalladito, todo bien estudiado, bien chancadito, porque para esto de las discusiones “jurídicas” los antamarcas son pintaditos. O ¿acaso ya se olvidaron las retóricas confrontaciones cuando el problema de la distritalización?...
Cada institución contendiente han activado los más efectivos resortes para presentar sus mejores elencos. Hasta se habla de apetitosos contratos. El Alianza, tiene sus dos socios puquianos, los hermanos Costa “Costal” y “Nodi” Toledo. Completa el trío el reclamado Caballita, que viene de Cabana. El Atlético Alfonso Ugarte, también se ha reforzado con el “cullo” Carrillo, profe en Mayobamba, Pérez Albela de Aucará y otros. Los de Lima, ni hablar. De manera que el pueblo está convulsionadísimo.

Desde su inauguración el día 20, el campeonato se ha desarrollado con gran suceso. Las chicas también cumplen su parte: muy activas y guapetonas, incendian las barras, preparan los refrescos, enamoran también.
Este torneo es único en el mundo. El impresionante rush de partidos va de ocho de la mañana a seis de la tarde, sin parar, durante ¡ocho días seguidos!. Algunos clubes juegan hasta dos partidos por día. Toda la población acude al campo. Las señoras han cocinado temprano para cumplir rapidito las obligaciones, ordeñar las vacas, por ejemplo. Hay quienes ni van a almorzar a sus casas. Fútbol sin parar, fútbol hasta el “cunca cuchu”(39), más de una semana. Y el asunto no sólo es en el campo, porque en la noche sesiona la Liga y su insobornable Comisión de Justicia. Un jugador profesional juega un partido y descansa una semana. Aquí, como los clubes cotejan “todos contra todos” nuestros jugadores entregan media vida en inacabables partidos, todos los días, sin dejar de atender a sus actividades agrícolas y ganaderas.

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 Comunkuna, rikchachkankichkcñachu. Qatarimuychikñayá. Ventiocho casqanta llapallaykichik callita pichankichik, pirqakunatapas ichmawanpas pintankichik.
 (Señores comuneros, ¿ya han despertado?. Levántense ya. Por ser veintiocho, todos barrerán sus calles y pintarán sus paredes, aunque sea con cal).

Clarita se ha escuchado la voz de Camilón Flores, ca-ca-ca-mílon, el pregonero oficial, en la impresionante y fúlgida limpieza de esta madrugada. Desde Qayaq Orqo, bien a la hora del “pim canki”(40), un poquito antes del “wallpa waqay” (41), está notificando a la población. La prolongación de los ecos agudos, la exagerada inflexión de voz, en mensajes que alternan resondrones y súplicas, terminan por convencer a los oyentes, porque la ciudad empieza a agitarse nerviosamente.
Julio tiene un color especial en la vida andamarquina. La última quincena, con motivo de las Fiestas Patrias, todo cambia. Las casas se remozan, las calles lucen ropa de fiesta, porque los empedrados han sido renovados. Desde las canteras de Pakupata ha venido la especial ichma o arena blanca muy fina, en espaldas de mujeres y maqtas, para preparar una buena pintura diluyéndola con agua. La aplicación es sencilla: con un jarrito la irán arrojando contra la pared y el agua blancuzca formará arcos o semicírculos. Un montonal de ellos superpuestos, al final le habrá dado una cara nueva a la pared. Los más empeñosos, han traído arena rojiza para dibujar las partes bajas y zócalos.

La Plaza de Armas es un hervidero multicolor. Desde temprano, toda la población se ha reunido aquí luciendo sus mejores galas. Es 28 de Julio, fiesta mayor en Andamarca. Las mujeres estrenan walis, monillos, rebozas, sombreros, hasta zapatos nuevos. Los varones, para no ser menos: ojotas, waras y camisas recién compradas donde Julián Puno y se han afeitado con qespe de botella verde.
Todos han entonado con emoción el Himno Nacional al iniciarse la actuación. El discurso central de uno de los profesores recuerda la gesta heroica de la independencia nacional. Algunos alumnos recitan poesías, leen composiciones o representan momentos de nuestra historia, ante la mayoritaria aprobación. El desfile escolar corona las emociones, acrecentadas por el acompasado toque de su Banda de Guerra: tres cornetines en exceso envejecidos y golpeados, que se desgañitan al compás de dos tambores ya vencidos por el uso. Han participado también el batallón de licenciados del Ejército con sus clásicos uniformes, las delegaciones de Chiricri, Huaqraqa y la representación llegada de Lima.

El día anterior, el 27, se ha dado la gran Corrida de toros, ofrecida por el señor Gobernador, como representante del Gobierno. Los dueños de las estancias de puna han bajado los toros bravos con máxima especialidad. El señor Alcalde es responsable del armado de las barreras en las cuatro esquinas de la plaza de armas con la ayuda de los varones recién casados. Gruesas sogas de paqpa o cabuya, han trenzado los maderos plantados en tierra. Los diestros más afamados de la Comunidad han ingresado a desafiar a bravísimos ejemplares de las dehesas de Qellqata, Wicso, Timpuq o Wantaymisa. En esta oportunidad como en los pasados años, ha sido muy comentada la intervención de Julián Puno clásico por torear con un pañuelo solamente. Por su parte, Ernesto Escajadillo se ha vestido de luces y ha brindado memorables faenas, al compás y al calor de los waqrapukus magistralmente ejecutados por Julio Quispe o Leonidas Huamaní. Damas de la sociedad andamarquina, han preparado vistosas divisas con sugestivos bordados en telas de colores, que han lucido los ejemplares, cuyos propietarios los conservarán con orgullo.

La vida en las moyas lejanas, produce efectos raros en los animales. Algunos, por ejemplo, como que se vuelven locos y sus crías heredan esas características. “Piñayarunmi wacay”, “mi vaca ha embravecido”, dicen. Y los cuidan especialmente, para que defiendan el prestigio de sus crianzas en la corrida del 27. Es una tarea realmente complicada hacer llegar los animales al pueblo y encerrarlos en el corral contiguo a la plaza, para la tarde taurina. Claro que animales casi salvajes, no aceptan de buen grado la notificación de bajar al centro poblado.
Todo un contingente ha llegado a las punas, con la guía de un pongo o maestro, quien ha depositado ofrendas o “pagos” a los Wamanis protectores. Ha zahumado a los animales que viven en absoluta libertad y no salen de su querencia así nomás. El pongo logrará que los animales bravos, se pongan en camino, mansamente, en compañía de su tropa. Los arreadores vienen dando voces de mando y si el bravo se les quiere ir encima, los calman con la mágica varita del “qasi” (42), un raro arbusto de las punas, ante cuya visión el animal agacha la cabeza.

Desde muy de madrugada se ha movilizado el cortejo y debe estar llegando al pueblo más o menos a mediodía. Después de jugar en la plaza, los animales retornarán inmediatamente a sus estancias, pues con la cólera no han probado ni agua ni pasto. Ni siquiera necesitan de la guía de sus dueños para el regreso. Éstos apenas si alcanzan a dirigirlos hacia el camino de salida y los sueltan, muy seguros de que llegarán sin problemas a sus pagos.
La costumbre del “toro pukllay” ha llegado a Andamarca recién con los “mistis”. A ejemplo de Puquio y San Juan, los afuerinos la han venido impulsando para Fiestas Patrias y, cosa rara, los naturales son, ahora, los más entusiastas seguidores. Por eso, ayer todo el pueblo ha estado en la Plaza y muchos hasta lloraron de emoción al ver jugar a sus animales.

 Estas fiestas han tenido un color especial. Es que han llegado de Lima muchos paisanos.
 ¿Ricurankichu Juliachata, Claudianachata, Rosachata?.
 (¿Has visto a la Julia, la Claudiana, la Rosita?)
 Manachús, ¿kaipichu?.
 (Me parece que no. ¿Están aquí?).
 Chukchampas qelloyarusqa, siminpas llutisqallaña, ben mamaceta, pés.
 (Hasta sus cabellos se habían amarilleado, sus bocas pintadas, bien mamacitas, pues).

Los visitantes han hecho importantes regalos a la Escuela y han participado en el Campeonato de Fútbol. Se han traído a un jugador negrazo, como los que sólo habíamos visto en periódicos pasados que a veces llegan. En nuestra fiesta de la Sequia salen los negritos, pero son muchachos pintados y disfrazados, que mataperrean y bailan con sus rondines, entonando versos disparatados. Pero éste era tremendote y los chicos lo veían asustados. Dicen que juega en el Estadio Nacional de Lima y ha venido para dar exhibiciones y así puedan aprender nuestros muchachos. Claro que el pobre negro, dos corridas en Millupampa, y ¡kasqachús!, ¡ya no hay!. Con la altura, sacó lengua rápido, agarrándose el estómago. Pero cuando le llegaba el balón hacía unos quiebres y unas fintas que nos han dejado boquiabiertos y que algunos ya estamos empezando a practicar.

 “A continuación, -dice el maestro de Ceremonias-, a nombre del señor Alcalde y su cuerpo de Regidores, se invita a la ciudadanía a pasar al Salón Consistorial para la Sesión Solemne en Honor a nuestra Independencia. Como acto central, también se entregarán los premios a los participantes y triunfadores del recientemente clausurado Campeonato de Fútbol”.

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Es lógico, entonces, el extremo calor de los festejos, el día de la Premiación que ha sido cumplida con gran solemnidad en el Concejo Municipal.
Cumplido el protocolo, las instituciones han fugado hacia sus locales. Comparten ahora, la mesa de la victoria del “Juventud Alianza Andamarca”, el Presidente en ejercicio don Fermín Miranda, los socios don Antero Escajadillo, don Herminio Herrera, don Elías Alfaro, don Roberto Herrera, acompañados por una bulliciosa y entusiasmada juventud. Muchos Trofeos exhibidos orgullosamente en la galería principal del establecimiento-billar de don Robe, -local institucional-, recuerdan gestas memorables, de triunfos. La Copa de Plata es la presea engreída. Su posesión se tornó definitiva después de haber campeonado durante tres años. Porque no dejaba de tener razón Antezana. Con éste, Alianza, el renombrado Juventud Alianza Andamarca coronaba el cuarto Título consecutivo. Y no era un club de poderío económico. Todo era puro corazón. De donde fuere, para el campeonato llegaban los insustituibles hermanos Moreno, los Escajadillo, los Herrera, los Palomino y muchos más.

La velada transcurrirá entre velos de alegría compartida y de satisfacción por el lauro obtenido. Han abundado los discursos, a cual más elocuentes, y los deseos de seguir construyendo un futuro brillante para la institución, en base al esfuerzo conjunto y la convicción de todos sus integrantes. Cada socio mayor ha aportado lo necesario para el exquisito platillo que las damas han preparado con mayor esmero. No iban a faltar, por supuesto, los sucesivos brindis, ahora sí merecidos y reclamados.

Pasará el tiempo, inexorablemente. El avance futbolístico se hará notar con mayor acento, en las generaciones nuevas, sin ninguna duda. De la memoria popular, sin embargo, jamás podrá borrarse la estampa de veintidós hombres de campo, expertos en el manejo de la lampa y el pico, disputando pies descalzos y gran hombría, el “pukuchu balón” y dejando en cada jugada inolvidables lecciones de caballerosidad y generosa entrega.

sábado, 17 de julio de 2010

¡QUE TAL CONCHA!...



Los periódicos machacaron la noticia: los pobladores de una provincia impiden la circulación de una empresa de transportes porque sus propietarios no aceptan donar cien cajas de cerveza y contratar una Banda para sus próximas fiestas patronales. Los informes televisivos hablan de una amplia movilización popular y sus enfervorizadas demandas. Por supuesto que quienes se perjudican por no poder viajar están totalmente desolados…
Algunas matronas arequipeñas al leer los titulares en los kioskos periodiqueros exclamaban sorprendidas ¡Qué tal concha!... No desconozco que mis paisanas ayacuchanas se sonrojarán por esta expresión de uso muy común en la Blanca ciudad.

Bueno. Viendo el fondo del asunto, desmenuzándolo “en sus adentros”, creo que los oyonenses no están fuera de tiesto, digo, si la nota periodística cuenta la absoluta verdad. Por el contrario, parecería que ellos están actuando con más realismo.
Conversemos. Es casi universal la costumbre de festejar con pompa las Fiestas Patronales o aniversarios de fundación de nuestros pueblos. Y no es privilegio sólo de los grandes, como las capitales departamentales o provinciales. Pueblecitos que ni aparecen en los atlas locales, le dan máxima importancia a sus festejos. Y lo hacen con gastos elevadísimos para sus posibilidades. Casi todos organizan sus Semanas Jubilares, otros las denominan Semanas turísticas. Infaltables son los castillos de fuegos artificiales y la Verbena Popular en la víspera del día central. Desde las siete de la noche más o menos, se concentra la población en su Plaza principal donde ya está armado un estrado perfectamente iluminado. El equipo de amplificación de gran poder hace que la música se escuche en todos los espacios. Si el pueblecito no contara con fluído eléctrico, se alquila también un generador. La creciente expectativa popular cuenta los días para conocer tremendos números artísticos que se dignarán llegar a nuestra fiesta. No se habla de otra cosa: bailarinas muy apetitosas, animadores de cierta fama y el plato de fondo: uno o más cantantes de moda. Es infaltable también una Banda de Músicos para que, además de las retretas bailables, anime el Desfile de Honor en el día central y los desplazamientos de las autoridades. Otros pueblos no van a prescindir de sus tardes taurinas, con el costo que significa presentar toreros extranjeros, ganado aparente, etc. Pero en este caso, el manejo es diferente.

Ahora bien. Toda esta parafernalia no es gratuita. Tiene un costo y qué costo. Ojo que no estamos hablando de lo que significan las Fiestas religiosas que tienen sus cargontes. En Andamarca, por ejemplo, la Fiesta de nuestro Niño debe contar con un Mayordomo, un Adornante, dos chamiceros y dos pastores, como mínimo. En nuestras cofradías, quien pasa un cargo conoce las responsabilidades económicas que asume y por ello, en muchas zonas, cada día hay menos voluntarios para cumplirlos. Pero, eso es harina de otro costal.

¿Quién asume los costos cuando la fiesta no tiene cargontes? ...¡Los Gobiernos locales!, así de simple. Ignoro si en sus presupuestos figura el rubro específico: FIESTAS PATRONALES, y si las famosas reuniones de Presupuestos Participativos toman estas decisiones. Lo real y concreto es que el gasto se da. ¿Cómo podría pensarse siquiera que este equipo gobernante no haga la fiesta patronal este año?... Imposible!. Puede postergarse cualquier gasto, pero la fiesta patronal es sagrada. Y hay que ver el nivel de competencia. Huayllura, para su fiesta ha traído a la orquesta de LOS CURUCHUCUY, la gran vedette FLORIPONDIA y el extraordinario cantautor PIRURITO DE LOS ANDES, y como los de Weqoto no nos vamos a quedar atrás, a cualquier costo vendrán números más afamados. Y cuidadito con el equipo de sonido con cañones de humos, cortadoras, etc., pues el que vino el año pasado fue una cochinada, los artistas se quejaron y el gran concertista TRIGUITO DE QANTUPUNKU no quiso presentarse, tuvieron que rogarle más de dos horas !! ….

Echemos pluma, a vuelo de pájaro como se dice. En esos periódicos de china, las vedettes dicen que tienen harto trabajo y que cobran no menos de quinientos dólares por presentación, las más caíditas se entiende, porque las otras tienen cotizaciones superiores. Dizque las orquestas van por veinte mil soles, las más baratitas, hay las que quintuplican fácilmente estas sumas. Nos han informado que las “grandes megaestrellas” mínimo dos mil dólares, aparte de sus músicos o Banda, ahora que están de bajada. Algunos años, un artista me dijo que le pagaban ocho mil coquitos por concierto. El equipo de amplificación más baratito no baja de quinientos dólares por día. Ahora bien: esto de los precios es bastante relativo. Todos cuidan sus tarifas con celo y los que estamos mencionando son solamente aproximaciones. Lo del estrado se podría negociar con alguna distribuidora de cerveza o licores: ellos se encargan de instalarlo con la condición de que se les asegure exclusividad para la venta de sus productos. ¿Cuánto ya va…?. Y nos faltan todavía los gastos de pasajes. Hay estrellas que solamente viajan en avión. Si es un pueblecito sin aeropuerto como el mío, entonces hay que disponer de camionetones 4 x 4 último modelo, full equip, para su exclusivo servicio. Hay grupos que cuentan con su propia movilidad y, por supuesto que no es gratuito. ¿Nos olvidamos de algo?... Los gastos de publicidad: afiches, volantes, spots o jingles radiales, etc. Hay pueblos como mi tierra en que con una sola pregonada desde Qayaq Orqo se difunde la noticia. Además, ¿qué invitación se necesita si todo el pueblo espera sus fiestas?... Pero no vamos a ser menos que nuestros vecinos. Tenemos que pegar afiches full color, con fotos llamativas, en las agencias de transporte, en los comercios, en los restaurantes del lugar y en los pueblos allegados para que vean nuestra pompa. ¿Y los Asesores, representantes, comisionados, etc…?. Hay todo un sistema perfectamente montado de intermediación antes de alcanzar el contrato. Lo que significa “alas” que cubrir… ¿O no?. Otra cosita: en esto de los convenios artísticos, juega mucho el tema de la oferta y la demanda. Una actuación en Lima no tiene el precio que alcanza la misma si se cumple en provincias. En Lima hay artistas para escoger que, en la mayoría de casos, están buscando chamba. Por eso los “serruchos” trabajan con loco entusiasmo. Un artista ya hablado para actuar en la fiesta de Wayllahuarmi, de la noche a la mañana es olvidado, porque otro se ha metido por los palos. Además, no es igual contratar con un promotor privado que asume sus riego que hacerlo con un Municipio, un gobierno regional o una Junta Comunal. Las verbenas se ofrecen en plaza pública, nadie paga entrada. En cambio, una fiesta privada requiere de un local seguro y el público debe pasar por boletería. En el primer caso, la remuneración está totalmente asegurada, el artista ya cobró su plata antes de salir al escenario, en el segundo, muchas veces va a depender de la taquilla que haya generado el público asistente, para riesgo también del artista, porque los “cabezazos” son frecuentes.

Casi me olvidaba de los famosos “documentales” televisivos. Se emiten programas en canales locales o de difusión nacional, que suelen presentar resúmenes de quince minutos como máximo de estas celebraciones. Claro que ni siquiera se interesan por el sustento tradicional o patrimonial de estas conmemoraciones que son ancestrales en muchos pueblos. Con filmadoritas caseras en su mayoría recogen escenas diversas y como no hacen investigaciones siquiera ligeras, en sus videos sólo vemos cherrys sobones a las autoridades o funcionarios que los contrataron. Hace años, conocí el presupuesto que un señor difusor del “acervo cultural andino” presentó a la Alcaldía de mi pueblo. Realmente era una suma bastante alta. Como varios nos enteramos del entuerto, los ediles desistieron de acuerdos que ya habían tomado con el “comunicador social”. Los fuegos artificiales, las bombardas, la ornamentación general, los agasajos, etc., también salen de los fondos públicos.

CONCLUYENDO: ¿Tenemos ya siquiera una idea del monto que debe salir de la caja pública en la celebración de cada año?... El 2008 me comentaron que la Comisión de Festejos de una provincia disponía de una dotación de cuarenta mil “maracas”, como techo máximo para la organización de la Víspera central. No desconozco que en algunos pueblos, ciertas empresas particulares asumen la contratación de artistas, por ejemplo, o colaboran con productos. Si esta participación voluntaria alcanza para liberar al gobierno local de sus ingentes gastos, no lo sé… Si éste fuera el caso, albricias y salú, salú…, que sigan las fiestas…

Ahora bien: si este es el panorama en un pueblo que debe recurrir a su bolsa ¿tienen o no razón los oyonenses cuando reclaman que una empresa que se beneficia de sus recursos, colabore una sola vecesita siquiera?... Creo que sus pedidos no superan los diez mil solcitos, exagerando... De ser atendidos sus reclamos, los quejosos realizarán sus fiestas y, lo más importante, podrán cumplir sus planes, ya que no malgastarán recursos necesarios para obras públicas o para atender servicios básicos.
¿Icha chaynachu icha manachu qory canastitay?... Mi distinguido primo Luchito Montoya me responde convencido: ¡chaynam casqa rocanrol!...

jueves, 24 de junio de 2010

AHORA QUE TODO ES FÚTBOL... CAMPEONATOS...¡LOS NUESTROS!...


 Señor Presidente de la Mesa. Yo protesto. Cómo señor, año año Alianza campeón nomás. Watan watan señor, campeón nomás. ¡Yo protesto señor Presidente...!

Las palabras se atropellaban. Sonaba colérica, angustiada, la voz de Valentín Antezana. Casi golpeaba la mesa, exigiendo la inmediata atención a su reclamo. Los delegados allí reunidos y todos los curiosos, lo miraron con sorpresa y aguardaron expectantes.

 ¡Vale el saber!.

La respuesta cachosa, segura, del “profe” Arias, más conocido como el “Pato Arias” se escuchó tan clara que estalló la general y reprimida carcajada. Nuestro reclamante, en el limbo, sintiendo el abandono de las varias copitas brindadas, dio algunos pasos atrás antes de perderse. Aclaremos. Arias no era el presidente interpelado. Metió su cuchara nomás, seguramente porque aludieron a su club. Y también porque siempre andaba chanceando, fregando la pita a cualquiera, poniéndose muy serio, con una cara de quien no mata una mosca. Ya había ocasionado serios problemas con este hábito, como cuando alguna vez le solicitaron inscribir una Partida en el Municipio:

 Señor profesor, hágame el favor de inscribir el nacimiento de mi hijito.
 Muy bien. ¿Cómo se llama la mamá?..
 Casimira Tucsa de Flores.
 ¿Hijo de quién es?...
 De mí, profesor.
 Ummmm… Ya… Y, ¿ quién es el papá?.

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¡Millupampa!.. Dicen que la voz proviene de Millwa “lana”. “Millwapampa”, “la pampa de lana”… ¿Es que en algún tiempo habría tanta oveja o llama o alpaca en esta pampa, que le ganó el nombre?... El regular espacio ubicado a un costado del cementerio, es apenas un arenal coronado por gramillas, pero también es el fabuloso Estadio de Andamarca, el privilegiado escenario de los avatares deportivos de sus pobladores.

Precisamente, está por iniciarse una de las fechas del afamado y tradicional Campeonato de Selección y Competencia de Fútbol, organizado por la Liga Independiente de Futbol de Andamarca. En aras de una óptima organización, se cumplen formalismos imprescindibles, previos a los encuentros. La Mesa de Control exhibe voluminosos expedientes, las necesarias pelotas, silbatos, tarjetas, banderines para los jueces de linea, etc. En el centro, el reluciente y disputado trofeo, de buen tamaño y atractiva figura.
El presidente de mesa verifica el rol de partidos y, luego de haber controlado las fichas personales de los deportistas que calientan en el campo, insta a que los capitanes seleccionen a los jueces del cotejo, repitiendo a viva voz que deben apurarse, porque el tiempo vuela, señor capitán. Finalmente, entrega el silbato, las tarjetas y el balón al réferi elegido, recomendándole ejercer su autoridad con la máxima corrección y estricta aplicación de los reglamentos. Marca el tiempo. ¡Corre la hora, señores delegados!...

Más de tres mil metros de altura no es el más cómodo escenario para disputar un balón durante la hora que dura cada partido. Y peor todavía, si no somos profesionales en esto. Ahora mismo, hemos tenido que levantarnos bien a las cuatro para asegurar los animales en la chacra y regresar temprano porque nos toca disputar el primer partido. Apenas concluyamos el cotejo, volaremos hasta Chiricri porque nos ha tocado agua para la alfalfita y hemos encargado al maqtillo menor que vaya guiando el riego. No vaya a derrumbarnos los andenes. No es todo. Deberemos regresar al Estadio, porque debemos librar un segundo partido, como a las tres de la tarde...
Una rápida mirada al escenario retrata hartísima gente. Todo el pueblo se ha venido aquí. Como que es raro ver de pantalones cortos, qalaumas (36) y luciendo vistosísimas camisetas a paisanos que normalmente están de sombrero y poncho. Cada una de las hinchadas ocupa un espacio conocido y respetado, alrededor del cuadrilátero. Este año, algunos clubes llegados desde Lima, están exhibiendo banderolas que juegan con el viento.
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¡Todos lo han visto!. ¡La pelota ha desaparecido en un instante, se ha desinflado violentamente, apenas recibió el furibundo cabezazo aplicado por el aguerrido Herminio, seguro de convertir el ansiado gol!... Mientras Próspero Cabrera o Andrés Riveros la buscan, el golero Teófanes, muy serio y circunspecto se acerca a Herminio y, con sumo cuidado, cual si fuera un preocupado galeno, empieza a buscar en la cabeza la protuberancia que pudo haber causado tamaña destrucción.

Herminio ha tardado un poco en captar la broma:
 ¡Carajo, crees que soy como tú...!

Pablo Quispe, Lucho Alfaro, Fermín Miranda, Sabino Escajadillo y todos los testigos han estallado en incontenibles aplausos y las carcajadas se escuchan hasta Chiricre. ¡Esto va a merecer una “chapeada” de marca mayor, cómo no...!. Pero, lo que importa ahora es habilitar el balón para definir el cotejo y cobrar la apuesta. En Millupampa, poco a poco va tomando forma un campo de fútbol y, esta mañana, luego de los trabajos obligatorios, todos han ingresado a disputar tan reñido encuentro.

Nuestros personajes, habían ido llegando de a pocos a Andamarca. Con sus padres, con sus familiares y cada día estaban más encantados de vivir aquí. Participaban con ardor en los afanes, en los trabajos, en la organización ciudadana. Protagonizaban ardorosas sesiones. Discutían hasta avanzadas horas de la noche cuando debía tomarse acuerdos para las grandes realizaciones y obras. Así revitalizaron la antigua Escuelita Primaria de Varones, con sus preceptores Lucho Alfaro y Teófanes Gallegos. Hace muchos años ya, improvisaron un pequeño campo en la plaza de armas, frente al primer local escolar y se organizaban reñidos encuentros de “pukuchu qaytay” con los alumnos, en las horas de recreo.
Al principio, el interés de los muchachos fue muy escaso. Sabían practicar otros juegos. Fabricaban, por ejemplo, unos trompos de molle, con sus afiladas púas de la misma madera. También jugaban con frejolillos de colores que procuraban calzar en unos hoyitos en el piso. Alguien apareció después con unas espiguas y el asunto del “daño fondo” se popularizó intensamente.

Las primeras pelotas, para la introducción del fútbol entre la niñez y la juventud andamarquina, se fabricaron con el “pukuchu” o vejiga del toro. Hubo necesidad de especializar a los sopladores. Los “tromes” calculaban la exacta cantidad de aire y aseguraban perfectamente la boquilla. Para cada encuentro se disponía de varios pukuchus, porque nunca faltaban la inoportuna piedrecita afilada o alguna espinilla. Había que acostumbrarse, además, a los cambios de giro del balón debido a su forma ovoide y a su poco peso. El aire, entrometido y chapetón, se presentaba a veces y complicaba aún más el asunto.
Pero, eso ya pasó. Ahora, estamos jugando con una pelota Nº 5, de cuero, comprada en Lima. La estamos utilizando desde 1953, según el documentado relato de don Lucho Alfaro. Para habilitarla, se necesita un inflador. Es un poco complicado también doblar y ocultar la boquilla del blader o camiseta y amarrar la abertura con pasadores. Parece que siempre queda medio ahuevada la bola; pero ya nos hemos habituado... Y ¡qué partidazos que nos damos, eh!..

Pero este Herminio ya jodió el asunto, porque ahora quién va a pagar el medio saco de cerveza de la apuesta. Primero, hay que parchar el blader y después reparar las costuras descosidas del balón. Es domingo y estamos en Fiestas Patrias.
Viendo corretear a los chicos en la plaza tras los pukuchus, un buen día, - uffff hace cuántos años ya -, alguien de nosotros los mayores, había propuesto:

 Oye, y nosotros ¿porqué no jugamos nuestros partiditos?.

Desde entonces, empezó la organización. Para los primeros cotejos, algunos hasta nos atrevimos a jugar “qala chaki”, como los “escueleros”. Después, quienes saben ir a Arequipa con negocio de lanas, han traído chimpunes con puente, especiales. Para juntar once jugadores, completamos los cuadros con los muchachos mayores de la Escuela. No necesitamos árbitro, sabemos cuándo hemos cometido una falta. No se juega por tiempo sino por goles. Cinco goles por partido, el primero que llega a esa cantidad, gana.
No hemos perdido tiempo, tampoco, pues ya tenemos organizado nuestro club, con nombre medio extranjero, por sí acaso: “Sport Andamarca”. Los del barrio de enfrente no se iban a quedar atrás y también han organizado el “Centro Cultural Deportivo Andamarca”. Ambos tienen presidente, tesorero, delegado, secretario, entrenador y fiscal. Las señoras han preparado camisetas, y la mayoría acostumbra jugar con pantalones “tecmillados” remangados hasta la canilla, y unas mallitas al estilo Lolo Fernández en la cabeza.
El terreno de juego es muy irregular. Abundan los montículos y sobran las piedras. Antes de jugar, siempre cumplimos tareas de limpieza y marcamos las lineas con arena blanca de Pakupata. Plantamos dos palos para el arco y la soga que enlaza sus partes superiores sirve de travesaño. A veces se fomentan colosales discusiones para validar un gol, porque es difícil precisar si el balón pasó por encima o debajo de la soga.

Bien bravo jugar aquí, y ¡todavía qalachakicha! (37). Cuántas veces, en el fragor de los partidos las patadas no dan en la bola sino en el piso, y los pobres dedos revientan con ganas. “Papaqllo qina patarparin”(38). En estos casos, el jugador baja rápido, saltando en un solo pie, hasta la acequia de Soqapuquio, lava los espacios ensangrentados, cubre y amarra la herida con el pañuelo y sigue en la brega, porque ¡cómo se va a quedar con menos gente mi cuadro!.
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La ceremonia se realiza en la Escuela Primaria de Varones que luce su flamante y definitivo local del jirón Lima, en Caniche, obra de la comunidad.
Cuatro pabellones de aulas, con gruesas paredes de adobes afirmadas sobre profundos cimientos de piedra, cuyos techos brillan en las calaminas fijadas a impresionantes maderos de eucalipto, cruzados en mayu, vigas y listones, circundan su ya histórico Patio de Honor. Desde las alturas del Anyanaysu, o desde Aqaimarka, es harto visible la colosal estructura. Se está empezando a armar una pequeña gruta para el Patrón San Martincito de Porres, en la cabecera principal y al centro se yergue el madero más alto y recto de eucalipto, venido desde Poqa, para izar nuestro sagrado pabellón en las formaciones y actuaciones como ésta. Cada aula tiene puertas altas de madera, trabajadas por los afamados carpinteros don Alejo Quispe y don José Capcha. Antes de aserrar, suelen marcar los maderos con una pita humedecida en ayrampo y kerosene, que tensan bastante y sueltan con fuerza. Algunas gotitas de color, inclusive saltan afuera, jaspeando la linea que se esfumará después ante la voracidad de los dientes del serrucho.

Al otro lado del pabellón de aulas, se prepara el campo deportivo y están marcados, además, los espacios donde funcionarán los excusados. El avance del trabajo es lento. Todos los recreos son utilizados por alumnos y profesores para botar piedras e ir aplanando el futuro Estadio. Con frecuencia, aparecen tiestos y ceramios que, según dicen, son “de los gentiles”. Todos los pisos lucen piedras planas extraídas de esta inmensa cantera de Caniche o Antara, misteriosa ciudadela preinca, floreciente aquí hace muchos años.
El Señor Director, don Lucho Alfaro, en conceptuosas frases, ha dado la bienvenida a la delegación de la SUHA “Sociedad Unificación de Hijos de Andamarca” que ha llegado desde Lima y ha traído obsequios. A su vez, el jefe de los visitantes ha manifestado la gran emoción de encontrarse “dentro de las paredes de su extrañado centro”. Informa que los andamarquinos en Lima han organizado esta institución desde hace muchos años, con la idea de ayudar al pueblo. En medio de entusiastas aplausos y agradecidos gestos de alegría, entregan un Pabellón Nacional, con el nombre y número del plantel bordados con hilos de oro, así como lotes de libros, cuadernos, lápices, un Globo Terráqueo y láminas de nuestra historia nacional. Los alumnos han cantado, han recitado y han bailado con gran emoción, por la llegada de los paisanos y por los obsequios.
Los padres de familia sirven exquisitos vasos de chicha de jora, imprescindibles ahora que el calorcito está apretando. Concluido el protocolo, intercambian saludos con los paisanos, relatan experiencias y aumentan las libaciones, porque el señor Alcalde se ha caído con una cajita de cerveza. Los “limacos”, refieren que han venido con una delegación deportiva para participar en el Campeonato Anual de Fútbol que se inicia mañana lunes 20 de julio de 1968 en Millupampa.

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1. Qalauma: Cabeza descubierta, sin sombrero.
2. Qala chakicha: Pies descalcitos.
3. Papaqllo qina patarparin: Se abrió en rosón como una papa muy grande.